Síndrome de Peter Pan, o miedo al abandono.

¿Qué es el Síndrome de Peter Pan?

El síndrome de Peter Pan es el nombre acuñado por el Dr. Kiley a una serie de comportamientos y que plasma en su libro “The Peter Pan Syndrome: Men who have never grown up”. Y se refiere a manifestaciones de la personalidad donde no se quiere renunciar a ser un niño, pasar a otra etapa evolutiva crecer y madurar y por tanto no pasa de la fase egocéntrica propia del niño. Es por ello que el adulto se comporta como niño o adolescente, es decir, no es capaz de aceptar la responsabilidad propia de la vida adulta, y por tanto no deja su rol de niño adaptándose al ciclo vital. De alguna manera no quieren crecer no se sienten capaces de dar seguridad a otra persona, porque necesitan sentirse protegidos por otros.

Es habitual que haya parejas donde la mujer ejerza un rol de madre o padre, y la pareja ejerza el rol de hijo o hija, es por esto importante que te preguntes:

¿Te sientes a veces como madre o padre de tu pareja?

Aunque más común es que en los hombres se de el Síndrome de Peter Pan, y en las mujeres el Síndrome de Wendy. pero se puede dar de forma indistinta.

¿Cómo saber si tengo Síndrome de Peter Pan?

Kiley establece una serie de características propias que sufre una persona con síndrome de Peter Pan:

Miedo al compromiso:

Comprometerse con otra persona es inevitablemente comenzar a tomar responsabilidades, como por ejemplo comprar una vivienda, perder libertad, incluso plantearse tener hijos. Si finalmente accede a formar una pareja, ésta suele ejercer de madre (Síndrome de Wendy), y por tanto asumirá todas sus responsabilidades en el hogar, con los hijos, e incluso económicas. Al fin y al cabo, necesita sentirse cuidado por otra persona. Es obvio que ésta no es una manera saludable de tener una relación de pareja.

La pareja tiene que estar equilibrada en el dar y recibir. Aunque aparentemente hay equilibrio en los roles, no los hay. Generalmente esto no se nota mucho cuando no hay hijos en la pareja, pero si ambas partes no hacen un proceso de desarrollo personal para sanar cada uno su parte, es muy difícil que la pareja sobreviva, y si lo hace, será con muchos problemas de convivencia y crianza de los hijos. La parte Peter Pan, porque ahora ha pasado ha tener competencia, y la parte de Wendy porque lleva todo la carga de la casa, los hijos, etc.

Son manipuladores

Tienen un talento especial para ser encantadores, son en general extrovertidos y divertidos. Como no asume la responsabilidad de sus actos, culpabiliza a otros por sus errores. Al igual que los niños o adolescentes, no sienten que sean responsables de nada y por lo tanto, nada puede ser responsabilidad suya. De alguna manera, es como si solo tuviesen derechos y ninguna responsabilidad. Como hemos dicho al principio, no salen de la fase egocéntrica. Y esto lo podemos ver en todas las áreas de su vida, familia, trabajo, amigos, etc.

Tampoco tienen una buena regulación emocional, expresando lo que les pasa de forma exagerada, por ejemplo, la alegría la expresan como una euforia desproporcionada, y el enfado con una ira muy intensa. Y pueden tener comportamientos muy impulsivos.

Son caprichosos

La tolerancia a la frustración no ha tienen muy desarrollada, son niños que como adulto pueden tener lo que desean, ellos mismos se lo proporcionan o hace que se lo proporcionen, porque como niño se siente con derecho de pedir y recibir. Además suelen vivir continua insatisfacción, desean tener todo sin ningún esfuerzo. Se le puede considerar egocéntrico e incluso narcisista, ya que está muy centrado en sí mismo y en sus problemas, sin preocuparse por los demás.

Viven fuera de la realidad

Pueden vivir en un mundo de fantasía, con grandes proyectos, casi inalcanzables, grandes amores, y exageran sus logros.

Causas del Síndrome de Peter Pan

El Síndrome de Peter Pan de debe a varios factores que han influido en cómo se ha formado la personalidad:

  • Rasgos de personalidad dependientes o evitativos.
  • Patrones educativos permisivos donde no se ha enseñado a asumir responsabilidades, no ha existido límites y no se ha podido aprender a resolver los problemas debido a la sobreprotección.
  • Déficit de habilidades sociales
  • Estilo de afrontamiento de los problemas.

Es importante destacar que lo que más influye es la infancia, una infancia muy feliz puede hacer que la idealice y no quiera salir de esa fase, de alguna manera con sus comportamientos trata de quedarse en ella. En cambio una infancia infeliz, donde hay una carencia de afecto, ésta forma de estar en la vida de alguna manera es un intento de recuperar la infancia no vivida ahora que se tiene la libertad como adulto.

 

¿Qué hago si tengo el Síndrome de Peter Pan?

En el Síndrome de Peter Pan hay tres grandes factores sobre los que hay que poner el foco:

  • Darse cuenta de que no acepta las responsabilidades y esto no solo le perjudica a él sino a su entorno. Querer seguir siendo niño o adolescente, le va a impedir vivir una adultez saludable, con relaciones sentimentales y de amistades saludables. Y si además tiene hijos, éstos no van a tener un adulto de referencia, como necesitan los niños/adolescentes. Te invitamos a que te hagas la siguiente pregunta para averiguar cómo y desde donde te estás relacionando:

¿Qué beneficios obtengo no haciéndome cargo de mis responsabilidades?

  • Aprender poco a poco a coger esas responsabilidades que nos corresponden a cada uno de nosotros como adulto. Se pueden aprenden herramientas sobre la toma de decisiones y resolución de problemas. Se trata de ir practicando en la toma de decisiones, asumiendo cada vez más y más importantes. Esto no suele ocurrir de un día para otro, y necesita constancia y trabajo para conseguirlo.
  • También en fundamental que la familia se implique y deje que se haga cargo de su vida. Para ello no hay que acceder a manipulaciones, exigencias, etc. Suelen tener un talento innato para hacer sentir culpable y responsables a los demás. Los roles familiares están muy definidos en las familias, y cambiarlos no es tarea fácil. Sin embargo, la propia persona con este síndrome de Peter Pan, puede hacerlo con trabajo, pero si la familia también colabora, no rescatándole, ni tapándole, y dejando que asuma sus errores y responsabilidades, el paso para que crezca y se haga responsable será más rápido. Lógicamente puede causar enfado y frustración en la persona que lo padece, pero al igual que ocurre con los niños, estaríamos haciéndole un flaco favor en caso contrario.

Hacernos cargo de nuestra propia vida, y empezar a tomar decisiones, es un cambio que conlleva errores y aciertos. Salir del papel de Peter Pan, no es nada fácil, no se puede negar que se vive mucho en el placer, pero cuando siente la libertad de vivir sin miedo al abandono, es como salir de una cárcel.

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