Apego Inseguro Tejiendo Redes

El Apego Inseguro y los Tipos de Apego Inseguro

Si te interesa saber qué tipo de apego tienen tus hijos, y cómo mejorar el vínculo con ellos, sigue leyendo atentamente este episodio donde te damos las claves de los tipos de apego menos saludables. 

 

En el podcast anterior “Cómo saber si tu hijo tiene apego seguro”, os hablamos sobre cómo se forma el apego y sobre el apego seguro, y hoy vamos a hablar sobre el apego inseguro y sus tipos. Pero antes de comenzar vamos a ver brevemente para meternos en situación a qué nos referimos cuando hablamos del estilo de apego.

 

Cuando hablamos del estilo de apego nos referimos a un conjunto de rasgos y tendencias de conducta que son reflejo de nuestras estrategias de regulación emocional. En los niños estas estrategias es la adaptación que hacen al sentir algún tipo de malestar, la separación de sus cuidadores o cuando se quejan, es decir, es la estrategia de regulación que hacen los niños cuando tienen angustia.

Apego Ansioso

En este tipo de apego las figuras cuidadoras, que suelen ser el padre y la madre, siempre están preocupados, por lo que es muy difícil que el niño se sienta seguro al vivir situaciones constantes en tiempo y en espacio estresantes por parte de al menos uno de sus padres. Para él es difícil explorar y equivocarse y, por lo tanto, esto merma su autoestima. Por otro lado, los padres no saben poner unos límites y normas claros, porque no están seguros de lo que hacen.

En el apego inseguro ansioso ambivalente, la madre está más atenta a sus necesidades y emociones que a las del bebé, y responde con sobre protección ante los intentos de exploración del niño, todo por su preocupación y miedo. En general sus cuidadores son ambivalentes, algunas veces actúan en consonancia con las necesidades del niño y otras veces no le atiende.

Cuando son adultos necesitan ser queridos, ser valorados, y por tanto busca relaciones íntimas muy cercanas, pero se suelen vincular con personas que no buscan y desean lo mismo. Existe una búsqueda de aprobación constante y posiblemente dependencia emocional, ya que tienen una baja autoestima, culpándose a sí mismo de su falta de auto valía y afecto por parte de su pareja.

En resumen, viven la vida con una alta expresividad emocional, impulsividad y preocupación.

Apego Ansioso Tejiendo Redes

Apego Evitativo

Los cuidadores en este caso suele ser una madre fría, distante, exigente y poco cariñosa, y un padre severo y poco o nada cariñoso, por lo que el niño no se siente aceptado y querido por ellos. En general, los cuidadores gratifican las acciones que ellos consideran adecuadas y no atienden las necesidades emocionales del niño o bebe.

Es habitual este tipo de apego cuando la madre ha sufrido de depresión durante la infancia del niño, una situación en la que es muy difícil que la madre pueda entrar en contacto íntimo con el niño. En general, los padres restan importancia al mundo emocional del niño y tienden a intelectualizar todo, incluso las emociones.

Los cuidadores potencian mucho la autonomía y su independencia, y, por tanto, el niño prefiere no depender de otros o que incluso dependan de él. Puede llegar a negar la necesidad de mantener relaciones íntimas, incluso de amistad, ya que se mueven con un carácter más defensivo, e intentan ocultar sus sentimientos, intentando continuamente evitar cualquier tipo de rechazo. Es capaz de rechazar antes de que le rechacen. Son capaces de manejar su angustia para que no se note, y evitan pedir ayuda, puesto que buscan otras formas de autorregularse emocionalmente.

Apego Evitativo Tejiendo Redes

Apego Desorganizado

Cuando hay un apego desorganizado ha habido abusos físicos y/o verbales. El bebé y posteriormente niño, ha sufrido experiencias tan dolorosas que no ha podido crear un “yo” seguro. Su padre y su madre tienen comportamientos tan imprevisibles que no generan ningún tipo de seguridad. A veces hay una ausencia de respuestas por parte de los cuidadores ante las necesidades del niño, y otras veces le consuela.

Ante estas situaciones vividas a lo largo del espacio y tiempo en la infancia del niño, hay una alta probabilidad de enfermedad mental. No se puede integrar las experiencias vividas y suele llevar a una disociación.

El niño que luego será adulto se siente muy incómodo ante las relaciones íntimas o cercanas. Las necesita, pero no puede confiar en el otro, no puede depender porque tiene miedo a ser herido de nuevo. Por otro lado, lógicamente tienen una baja autoestima, sienten que no son válidos, y no suelen expresar las emociones, viviendo desde un papel de víctima o maltratador.

Apego Desorganizado Tejiendo Redes

Resumen de los tipos de Apego Inseguro

Vamos a hacer un resumen de cómo son las conductas parentales y el tipo de apego que generan:

Apego Seguro

Los padres Responden de forma rápida y sensible.

Apego Inseguro Ansioso

Son padres incoherentemente disponibles, sensibles y perceptivos. Tratan de conectar con el bebé, pero no lo consiguen y llegan a ser intrusivos emocionalmente.

Apego Inseguro Evitativo

Los padres tampoco están disponibles, no perciben cuáles son las necesidades del bebe y, por tanto, no pueden satisfacerlas. Hay una distancia emocional con sus bebés e incluso rechazo.

Apego Desorganizado

Los Padres son fuente de terror para el bebé. Sus conductas agresivas, y desorientadas, llegando a atemorizar y desorientar al bebé.

Apego en la Infancia

Como consecuencia de estos tipos de vínculos desarrollados, el niño adquiere ideas distintas sobre sí mismo y los demás, que se pueden resumir en los cuatro puntos siguientes:

¿Se pude reparar el estilo de apego?

A partir del final de la adolescencia el sistema de apego se vuelve simétrico con otras personas, se da y recibe el mismo apoyo, sostén, atención, cada uno constituye una figura de apego para el otro.

En las relaciones adultas hay diferencias entre las relaciones de amistad y las amorosas que al cabo del tiempo son las figuras de apego principales.

La relación entre padres e hijos es la única en la que una parte da y otra recibe, es decir, los padres dan y los hijos reciben. Esto dicho así puede parecer que vamos a hacer de los niños unos egoístas. Pero no tiene nada que ver con esto. Los padres hacemos el regalo más valioso que se puede hacer, que es la vida. Además cuidamos, atendemos, educamos, damos todo nuestro amor, hacemos esfuerzos económicos, y un largo etc. Y esto jamás podrán compensárnoslo nuestros hijos y si tratan de hacerlo o nosotros esperamos que lo hagan, estarán en permanente deuda con nosotros, con todo lo que eso significa: vivirán con culpa, frustración, impotencia, y llevando una carga que no les corresponde. Ellos “devolverán” todo eso que les hemos dado cuando ellos tengan su propios hijos, y así generación tras generación.

Si lo comparamos con el resto de las relaciones que tenemos: pareja, jefes, amigos, compañeros, etc, todas deberían tener equilibrio entre el dar o recibir, Por eso el único sistema en el que no hay equilibrio es en el de padres e hijos. Y como última aclaración, esto nada tiene que ver con poner límites en casa, que colaboren en las tareas, incluso que cuando alcancen una edad, trabajen para al menos hacerse cargo de parte de sus gastos.

Apego en Adultos y la Capacidad Reflexiva

Por último, hay que destacar que estos estilos de apego formados en la niñez continúan en la vida adulta, y condicionan mucho en cómo será la calidad de los cuidados que se les dará a sus propios hijos. Por ello es básico que conectemos con nosotros mismos y sanemos nuestras heridas, tener esta capacidad reflexiva, vivir conscientes hace que podamos criar hijos seguros. Tener una historia de vida traumática no es determinante para criar hijos con apegos inseguros. No importan de dónde venimos sino cómo queremos vivir aquí y ahora, si trabajamos el vivir las relaciones de forma saludable, se puede modificar nuestro modelo operativo interno, es decir, nuestros mapas cognitivos, representaciones, esquemas o guiones que tenemos sobre nosotros mismos.

Apego Desorganizado Tejiendo Redes

Apego seguro en adultos

En el curso que estamos desarrollando “Sé tu mejor versión”, trabajamos en profundidad todo esto y conocerás tu tipo de apego y cómo puede estar influyendo en ti, además de por supuesto dar pautas para fomentar un apego seguro en tus hijos.

Podcast de educación consciente

Episodio 76: Cómo conectar con tu Niño Interior

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Descárgate el Programa Completo para poder entender mejor el viaje que emprenderemos juntas. ¡TE ESPERAMOS!
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