Primero en los estudios, último en la vida.

Esta frase se la he oído decir muchas veces a una buena amiga. Y cada vez estoy más de acuerdo con ella. Y cuanto más mayor me hago y miro a mi alrededor, más razones de peso me da la vida. El tener unos resultados óptimos en la vida no va de la mano con haberse sacado una ingeniera con matrícula de honor. Ni un doctorado. Ni 25 Master (algunos incluso del Universo…), ni 6 idiomas… No. Lo más importante y con lo que de verdad se triunfa en la vida es con una Inteligencia Emocional* desarrollada y a pleno rendimiento. Y la siguiente pregunta sería ¿y qué es triunfar en la vida? Pues para nosotras, es estar satisfecho con uno mismo, con una sana autoestima y relaciones interpersonales satisfactorias.

Creando niños hiperestimulados

En el mercado podemos encontrar todo tipo de aparatos sofisticados que estimulan al niño (voy a omitir marcas por razones obvias, pero son conocidas por toda persona que haya pisado una gran tienda de juguetes). Por ejemplo existe un juguete para aprender a asearse; tiene un espejo, una toalla, y distintos productos de aseo. El objetivo es estimular los juegos de imitación, al coger el cepillo de dientes suena una canción, o se activan frases… ¿Eso no se aprende en el día a día?.