“Los niños necesitan jugar”, esto parece que no hay nadie que lo niegue, pero en la realidad del día a día muchas veces no se pone en práctica. En ocasiones no les damos a los niños el espacio y el tiempo para hacerlo. Vivimos en un mundo acelerado, los días pasan rápido y nos faltan horas para llevar a la práctica todo lo que sabemos que es saludable y beneficioso para nuestros niños… En el colegio es habitual que se les castigue sin patio por olvidarse un libro, por no traer los deberes, si hay comportamientos disruptivos, etc, (en DP Tejiendo Redes estamos radicalmente en contra de esta práctica, pero de esto hablaremos en otro post…) se supone que esto va a hacer que los niños no vuelvan a repetir este comportamiento, pero en realidad se les está quitando su tiempo para jugar, para descansar su mente, para relacionarse con sus compañeros, para dejar salir toda la energía que ha tenido que ir conteniendo durante las primeras horas de la mañana sentados en la silla….

 

Los niños necesitan jugar porque sólo a través del juego pueden integrar el mundo interior y exterior, es decir, pueden resolver (a nivel inconsciente) los problemas o dificultades que no pueden solucionar en la realidad. A través del juego están procesando, elaborando, solventando situaciones que no han sabido o no han podido gestionar. Siempre hay que tener en cuenta que sus tiempos para entender o controlar lo que ocurre a su alrededor no son los nuestros. En el juego el niño puede controlar la actividad, puede representar simbólicamente una situación que no tiene resuelta. Si observamos el juego de los niños podremos comprenderles.

 

“… sólo a través del juego pueden integrar el mundo interior y exterior, es decir, pueden resolver (a nivel inconsciente) los problemas o dificultades que no pueden resolver en la realidad.”

 

El juego no es sólo diversión, es una acción muy significativa para su mundo interior porque a través del juego muchas veces pueden comprender y elaborar su mundo. Jugando expresan lo que no pueden expresar con palabras, bien porque no tienen el lenguaje lo suficientemente desarrollado o bien porque no pueden o no quieren hacerlo. Cuando emplean la fantasía pueden también compensar las presiones que sienten en su vida de forma consciente o inconsciente. En ocasiones les sirve para huir y tratar de conseguir lo que la realidad les ha negado. Por ejemplo, un niño que juega con pistolas o a la guerra en general puede estar buscando compensar el control que siente de los adultos hacia él. Mediante el juego del “cucú-tras” el niño va a ir comprendiendo que no pierde a su madre cuando no la ve. Jugar al escondite es una forma de explorar lugares que no conoce o extraños donde no suele estar, y siempre puede volver a la seguridad si él quiere. Es una forma de ir dominando el mundo externo.

 

“En ocasiones les sirve para huir y tratar de conseguir lo que la realidad le ha negado.”

 

Cuando jugamos con los niños no hay que interponerse, hay que dejar que lo hagan a su forma y modo, que ellos nos dirijan a nosotros. Los niños tienen que poder utilizar los juguetes como ellos desean y no como les digamos nosotros. Al jugar con los niños a su modo nos están dando mucha información acerca de ellos, es por eso que en DP Tejiendo Redes jugamos con nuestros pacientitos porque es a través del juego como ellos nos expresan qué es lo que les pasa, qué les preocupa o qué es lo que no puede solucionar.

 

“Al jugar con los niños a su modo nos está dando mucha información acerca de ellos…”

Almudena Campo & Vanessa Bertomeu
DP Tejiendo Redes

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