Cómo Conectar Con Tu Niño Interior

Cuando Tu Niño Herido Tiene Las Riendas De Tu Relación De Pareja

¿Cómo te relacionas con tu niño interior? ¿Sabes de qué manera fue herido? Si quieres saber cómo relacionarte con él y cómo sanar esta relación para poder relacionarte de manera saludable con tu pareja, no te pierdas este blog.

Todos hemos crecido con necesidades no resueltas, necesidades que de alguna u otra manera no han podido ser satisfechas a lo largo de nuestra infancia. Son estas necesidades las que, de una forma u otra, hoy buscan ser resueltas a través de nuestros seres queridos principalmente con la pareja y con los hijos, no podemos evitar sacar a nuestro niño herido con ellos.

Jung, fue uno de los primeros en identificar el arquetipo del «Niño Interior», definiéndolo como el símbolo de la parte de la personalidad que quiere desarrollarse y llegar a ser todo. Para Jung, esta parte nuestra, nuestro niño herido nos pone en relación con nuestra alma, y es la que nos va a guiar.

Diferencias Entre El Niño Interior Divino y El Niño Herido

Jung también identifica un Niño Interior Divino a la vez que un Niño Herido.

El Niño Interior Divino, es la suma de las experiencias de nuestra infancia y también es el vínculo con nuestra alma, el que nos ayuda a relacionarnos con nuestro potencial de sanación, en cambio el Niño Herido, es la suma de las heridas sufridas en la infancia que como adultos podemos expresar sin reconocerlas. Es este, El niño interior herido, que no está sanado, el que nos manipula expresándose de forma emocional de modo que incluso nos sorprende como adulto.

Conoce A Tu Niño Interior

¿Cómo se expresa el Niño Interior? En general, no solemos hacerle mucho caso, pero él sigue hablándonos de muchas maneras a través de síntomas físicos, emocionales, mentales e incluso espirituales, pero también se expresa a través de las emociones: hipersensibilidad emocional, pobreza emocional, extremos, manipulación emocional… Por ejemplo: alguien que está constantemente dirigido por una cólera, una agresividad a menudo es una expresión del niño herido.

Niño Interior Herido

Existen varios tipos de Heridas Fundamentales, teniendo en cuenta que “La herida es lo que recibimos a través de lo transgeneracional y nos afecta en nuestra relación, con nuestros padres, con la vida, implica unas necesidades afectivas a las cuales uno mismo debe responder”:

  • Herida de abandono: Aunque los padres estén presentes en realidad están ausentes.
  • Herida de rechazo: Los padres están presentes, pero por algún motivo lo rechazan.
  • Herida de Maltrato/Abuso/Humillación.
  • Herida de traición
  • Herida de No reconocimiento.
  • Herida de manipulación
  • El niño rey. El que lo domina todo, mimado, que va a pedirlo todo, manipulador.
  • Herida de indiferencia: ha perdido la confianza, es un niño que ha sido traicionado en su infancia.

A medida que estos niños emocionalmente heridos crecen, cuando son adultos y están estresados o bajo presión, es cuando salta y se repiten esos patrones familiares de comportamiento y comportamientos que usaban cuando eran niños para lograr sus objetivos, porque eso es lo conocido, es lo fácil, lo que sale de dentro desde nuestra herida

También es posible que un niño interior herido necesite atención y un sentido de pertenencia que nunca sintió. En estas situaciones, las personas pueden tolerar un comportamiento en una relación negativa, destructiva y abusiva, porque el objetivo es sanar nuestro niño herido.

Además hay que observar que de alguna u otra manera escogemos nuestra pareja según nuestro niño herido, y es por esto que tenemos que estar muy presentes, muy conscientes desde dónde nos estamos relacionando con nuestra pareja, porque el objetivo final inconscientemente es sanar a nuestro niño herido.

Creencias De La Infancia

Las creencias construidas del niño herido. Tú también has construido creencias en tu infancia, creencias sobre ti mismo (soy bueno, malo, inquieto, tonto), sobre las demás personas, mama se irrita, hay que cuidar la salud de papa), sobre las relaciones (cuando hablo mucho les molesto, hay que hacerles reír…), sobre el mundo (afuera hay muchos peligros) y sobre el futuro (debo asegurar mi futuro).

Estas creencias te dieron una guía muy importante, y pensabas que si sigues estas “reglas” vas a estar seguro/a y vas a recibir amor y aceptación.

Cada niño/a tuvo experiencias diferentes y según sus experiencias construyó sus propias creencias y estableció un concepto sobre sí mismo, los demás y el mundo.

Por ejemplo, si temes que eres una carga o un peso para tus padres, haces lo posible para no ser una carga: No hablas de tus problemas, no exiges nada para ti.

Esas creencias se mantienen en la vida adulta y se reflejan en sus relaciones, en su trabajo y en su postura para enfrentar los retos de la vida, siempre pensando: no debo molestar, mejor hago lo que me digan.

Como adulto, tienes situaciones que son detonantes, que te conectan directamente con situaciones de la infancia, cuando tuviste mucho miedo, tristeza, ira… Cuando estos “detonadores” se activan, ya no reaccionas desde tu Yo adulto, si no respondes como cuando eras niño/a y tenías miedo, te pones a la defensiva y haces lo que te sirvió de niño/a para protegerte (pelear, callar, evadir cambiando de tema), actúas desde tu Niño Herido.

Por lo general incluso puedes reconocer tus detonadores, porque son reacciones exageradas ante situaciones que no valen la pena, o porque te encuentras estancado en un tema.

Necesidades De Tu Niño Interior

Estas son las cinco cosas que te pide tu niño/a interior herido:

  • Recuperar tu yo auténtico, ese que se quedó oculto tras la máscara que crea cada una de las heridas.
  • Cerrar ciclos, sanar, llorar lo que se quedó no expresado y sigue reprimido.
  • Hacer creer a tu adulto, haciéndote cargo de tu yo vulnerable, desde el amor.
  • Enseñarte a ser una buena madre-padre de ti mismo, aprender a amarte.
  • Recuperar tu poder y autoafirmación, tomar decisiones y valorarte en todas tus versiones.

El Niño Interior Y La Pareja

Cuando tenemos una pareja nuestro universo emocional se multiplica por dos. Cuando compartimos momentos agradables hay detrás un niño sano. Detrás de las discusiones hay un niño interior herido que va a sabotear la pareja si no se atiende.

No hay que olvidar que nuestros primeros modelos de pareja fueron nuestros padres. Toda relación de pareja comienza con papá y mamá.

Y es que Amar a la pareja significa amar al niño que trae de fábrica. Para comprender nuestro modelo de pareja debemos mirar el modelo de pareja que vivimos en la infancia.

Características Del Niño Herido En La Pareja

  • Te sientes víctima, falta de responsabilidad, actitud pasiva y complicada.
  • Hay mucha demanda afectiva, nada es suficiente.
  • Relaciones no duraderas, no saber construir. Impaciente e intolerante.
  • Sobredimensionar los problemas, haces berrinches.
  • Egocéntrico, solo piensas en tus necesidades o te pierdes en el otro y olvidas las tuyas.
  • Dependencia y control, celos, posesividad, no saber soltar.
  • No sabe terminar o poner límites. Le cuesta decir que no.
  • Hipervigilante, siempre alerta.
  • Tienes un gran sentido de la desconfianza. Te sientes abandonado, traicionado sin causa alguna.

¿Cuándo Vivimos Representaciones De La Infancia Con Nuestra Pareja?

Hay experiencias donde recreas lo vivido en la infancia, la misma sensación de no valía, soledad, rechazo o vergüenza, porque hay detonantes que activan esa herida de la infancia que hace que regrese la emoción vivida en ese momento pasado y llevada al presente, proyectando sobre otra situación distinta.

El niño interior herido forma tu sistema de creencias básico, actuando en múltiples ocasiones desde ahí. Hay experiencias que aprendiste a base de creencias y que hoy se den en transformar porque se siguen repitiendo, en especial en tu relación sentimental.

Al Encuentro De Tu Niño Interior

¿Qué necesitas hacer con tu niño herido? Identificar cuál es tu herida de la infancia.

Primeramente, es bueno hablar con tu niño/a herido/a, tratarlo desde tu Yo adulto como un padre o madre, siempre desde la calma y el amor y, explicarle (explicarte a ti mismo) que las cosas que pasaron antes, no son las situaciones que estás viviendo en el presente.

En un segundo momento, conocer las heridas de tu niño interior te ayuda a centrarte y conocerte en tus momentos vulnerables, es decir, estos momentos cuando “exageras”, pierdes el control o te bloqueas, como si fueras todavía un niño/a.

Lo más importante para tu niño/a interior es que sea atendido/a con amor y compasión. Un niño nunca tiene la culpa, siempre requiere del acompañamiento responsable de un adulto y así mismo aprenderás a acompañar a tu niño/a interior desde tu Yo adulto, con compasión, respeto, amor y calma.

Cómo Sanar Tu Niño Interior

Cinco maneras de mirarlo y empezar a sanar:

  • Hazte responsable de tus necesidades, no culpes, ni busques padres/madres por todos lados.
  • Deja el rol de “víctima”, esa parte de ti puede hacer que te mantengas en el dolor por años.
  • Observa en qué situaciones del presente se dispara tu niño herido y si está enfadado, triste, tiene miedo… descubre tu emoción activa y dónde se coloca.
  • Aprende a tener un diálogo contigo, habla con tu yo herido y toca su dolor. Desde la calma y el amor.
  • Deja de recrearte lo que tanto te dolió en la infancia, ¿qué necesito? Hoy aprende a atraer eso a tu vida y darte lo que necesitas desde tu consciencia actual y tu responsabilidad.

Atender al niño interior permite sanar la herida fundamental de nuestra personalidad y nos da una mayor capacidad y fuerza para amar. Antes de poder ser buenas parejas y buenos padres debemos autorregular nuestro mundo interior, de lo contrario proyectaremos en los hijos/pareja lo que no hemos sanado en nosotros. Por eso, es tan importante que los padres hagan su propio trabajo personal para poder acompañar a sus hijos acogiéndolos sin sentirse culpables, sin juzgarlos y con amor.

Escucharnos, ir al encuentro de ese niño interior, entablar una relación con él, progresiva. Si no estoy en una relación de escucha con la parte dentro de mí que grita, el niño emocional que chilla, que ha perdido la confianza, que incluso tiene miedo de que yo siendo adulto lo traicione, ya que fue traicionado.

Observarnos para indagar y ver en qué áreas de mi vida reacciono de manera infantil: ¿Amo de forma infantil?

No Seas Duro Contigo Mismo

¿Por qué la compasión, la calma y el amor?

Estamos acostumbrados a juzgarnos por nuestros errores todo el tiempo y por lo general controlamos y vigilamos nuestra conducta, para que sea acorde a las demandas del mundo en el cual vivimos.

Al mismo tiempo, esta dinámica de vigilancia hace que estemos siempre centrados en los logros externos, que predisponen nuestro valor personal. Solo si haces “lo correcto” te mereces amor y aceptación, entonces estás muy condicionado y dependiente de tu rendimiento y como este sea reconocido. A la larga eso produce mucha ansiedad, puede llevar a estados de depresión, aumento de la irritabilidad, dificultades para dormir y todos esos síntomas que ya se pueden llamar enfermedades mentales de la civilización, porque casi todo el mundo las percibe en cierto grado en su vida diaria.

Introducir una nueva voz a tu vida, que sea más compasiva y comprensiva contigo y con los demás, baja la ansiedad y fortalece la autoestima. Se trata entonces de ser una madre o un padre compasivo para tu niño/a interior y convertirte a la larga más en un amigo o amiga de ti mismo, en vez de ser tu peor enemigo

Características De Una Relación De Pareja Sana

El respeto por uno mismo y por los demás es una de las características clave en las relaciones saludables, no se trata de ejercer control o poder sobre la otra persona, ni de manera física, ni sexual, ni emocional.

Una relación saludable no significa que sea perfecta, ni se consigue por arte de magia, sino trabajando cada día en uno mismo, y en la relación.

Es importante que ambos miembros, sean sanos por separado, para poder construir una relación sana y con una comunicación activa y saludable.

Estas relaciones comparten algunas características:

  • Método adecuado de mediación y resolución de conflictos.
  • Confianza construida día a día y desde la comunicación afectiva y saludable.
  • Respetar la privacidad y el espacio del otro.
  • Disfrutar del tiempo propio, tener espacio individual y no sólo como pareja.
  • Honestidad, sinceridad y cooperación.
  • Comunicación activa, comunicar nuestras necesidades y no esperar que nuestra pareja lo adivine.
  • Posiciones igualitarias y equilibradas dentro de la relación. Nuestras necesidades, deseos e intereses son tan importantes, como los de nuestra pareja.
  • No dar por hecho o esperar que nuestra pareja cumpla nuestras expectativas.
  • Estar disponible emocionalmente, es muy frustrante tener que descubrir constantemente cómo se siente o lo que piensa la otra persona. Una relación debe ser un espacio seguro para ser vulnerable, transparente y honesto el uno con el otro.

El próximos blogs desarrollaremos diferentes heridas más extensamente, concretamente de la Herida de abandono, rechazo y traición.

Johana Megías

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¿Cómo te relacionas con tu niño interior? ¿Sabes de qué manera fue herido? Si quieres saber cómo relacionarte con él y cómo sanar esta relación para poder relacionarte de manera saludable con tu pareja, no te pierdas este episodio.

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